Terminología básica para entender tu carta natal
Aprender a leer una carta natal no es sencillo, especialmente si no cuentas con la ayuda de una persona especializada. Una carta astral no solo es un mapa sobre ti sino que contiene diferentes símbolos, conceptos y terminologías muy especificas. Hoy en esta entrada de nuestro Grimorio te compartiremos un glosario con todo el vocabulario básico que puedes encontrar en una lectura de carta astral.
Toda esta terminología de la carta natal se ha compilado para ayudar especialmente a las personas que por primera vez han oído sobre la carta astral, o bien para aquellas personas que han dado el paso para hacer una lectura y necesitan una primera guía.
Terminología básica para principiantes
Astrología:
El lenguaje sagrado del cosmos. Una guía ancestral que nos recuerda que no estamos aisladas/os, sino en danza constante con el cielo. La astrología es el mapa energético que ilumina tu propósito, tus dones y tus ciclos.
Astro:
Cualquier cuerpo celeste con vibración propia: Soles, Lunas, planetas… mensajeros luminosos que narran tu historia desde las alturas.

Arquetipo:
Un patrón simbólico que vive dentro de todos los humanos, energías universales que moldean nuestra forma de sentir, actuar y crear.
Casa:
Cada casa es un escenario de tu vida. Doce espacios que revelan dónde se manifiesta tu energía: el hogar, el amor, los sueños, tu misión. Allí es donde tus planetas “viven” y se expresan.
Constelación:
Un tejido de estrellas bailando al unísono. Formas arquetípicas en el cielo que inspiraron mitos, historias y el sistema zodiacal que hoy nos guía.

Cardinal:
Energía de comienzo. Fuerza que abre caminos, prende motores y dice “voy”. Aries, Cáncer, Libra y Capricornio son signos cardinales: los que inician el movimiento.
Ascendente:
Tu puerta de entrada al mundo. La energía que los demás perciben primero y el tono con el que inicias cada experiencia. Es tu máscara luminosa, tu estilo cosmológico.
Descendente:
El espejo del alma. Representa aquello que buscas en una relación, tu forma de vincularte y las energías que necesitas integrar a través del “otro”.

Eje:
Una línea energética que une dos puntos astrológicos opuestos. Un puente sagrado que te invita a equilibrar polaridades y evolucionar.
Sol:
Tu esencia más pura. El brillo que te mueve, tu identidad y tu propósito vital. El Sol es lo que vienes a encarnar sin miedo.
Luna:
Tu universo emocional. Tus refugios, intuiciones, memorias y necesidades más profundas. La Luna es tu hogar interno.

Nodos:
Las puertas kármicas de tu evolución.
- Nodo Sur: lo que ya dominas, tus memorias y talentos antiguos.
- Nodo Norte: el destino que te llama, el camino alma adelante.
Planetas:
Cada planeta del sistema solar tiene su simbología especifica dentro de la carta astral, en función del astro se pueden obtener lecturas interesantes sobre ti:

- Sol: voluntad, identidad, luz.
- Luna: sensibilidad, intuición, refugio.
- Mercurio: comunicación, ideas, aprendizaje rápido.
- Venus: amor, placer, belleza, deseo magnético.
- Marte: acción, impulso, pasión y fuego creativo.
- Júpiter: expansión, suerte, propósito elevado.
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Saturno: límites sagrados, madurez, estructura y maestría.
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Urano: libertad, revolución, autenticidad radical.
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Neptuno: espiritualidad, sueños, sensibilidad psíquica.
- Plutón: transformación profunda, poder interno, renacimiento.
Tránsito:
Cuando un planeta se mueve por el cielo e interactúa con tu carta natal. Son olas energéticas que activan procesos, cambios y oportunidades.
Signos elementales:
Los cuatro elementos que dan vida al zodiaco:
- Fuego: inspiración, coraje, chispa vital (Aries, Leo, Sagitario).
- Tierra: estabilidad, presencia, manifestación (Tauro, Virgo, Capricornio).
- Aire: ideas, comunicación, conexión (Géminis, Libra, Acuario).
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Agua: emoción, intuición, sensibilidad (Cáncer, Escorpio, Piscis).
Signos del zodiaco:
Doce expresiones únicas de energía. Doce maneras de amar, crear, sentir y evolucionar. Cada signo es una frecuencia y tú eres un universo lleno de ellas.

Retrogradación:
Cuando un planeta parece moverse hacia atrás. Un periodo de revisión, introspección y realineación energética. Una pausa sagrada para reajustar lo que no vibra contigo.
Quirón:
Tu herida maestra. Un punto sensible que, al ser reconocido, se convierte en medicina para ti y para otros. Quirón es la alquimia del dolor en sabiduría.
Lilith:
La energía salvaje y libre. Tu sombra sagrada, tu deseo indómito, lo que no negocias. Lilith te muestra el poder que despierta cuando eliges tu verdad.
